La Dirección General de Asuntos Marítimos y Pesca de la Comisión Europea (DG Mare) fijó su posición frente a las críticas que acompañan al sistema CATCH desde su entrada en uso obligatorio, el 10 de enero de 2026. En una carta dirigida al Consejo Consultivo de Mercados (MAC), su directora general, Charlina Vitcheva, informa que la plataforma ya acumula mejoras y diez correcciones y que antes de que termine el año está prevista otra “actualización importante”.

La respuesta llega dos meses después de que el MAC pidiera a Bruselas atender los problemas operativos, técnicos y administrativos que arrastra la aplicación del sistema. Vitcheva abre su carta reconociendo la contribución del Consejo Consultivo para identificar vías de mejora, pero el tono general es de defensa del modelo: CATCH, insiste, no es el problema sino la herramienta que corrige las desigualdades del esquema anterior.

Las mejoras se han aplicado sobre TRACES NT (Trade Control and Expert System New Technology), la plataforma informática con la que la Comisión gestiona, certifica y controla el comercio y el movimiento de animales y productos, y en la que se integra CATCH.

Un mismo sistema para todos

Frente a la recomendación del MAC de fijar directrices armonizadas que den seguridad jurídica y aseguren un trato equitativo a los operadores, Vitcheva responde que esa armonización ya es, precisamente, la razón de ser de CATCH. El soporte en papel, recuerda, “propiciaba condiciones desiguales” entre los Estados miembros.

Para que ese equilibrio funcione, la directora general considera “fundamental que todos los terceros países cumplan las mismas normas” y que las autoridades de los Estados miembros apliquen el sistema con el mismo rigor a sus propios operadores y a los de fuera de la UE cuando los datos lleguen incompletos o falten.

Según la carta, la Comisión ha entregado directrices armonizadas a las autoridades nacionales tanto antes del 10 de enero como de forma periódica desde entonces. En septiembre, junto con la Agencia Europea de Control de la Pesca (EFCA), impartió formación a los Estados miembros sobre un enfoque común para los controles y verificaciones en entorno digital. A ello suma intercambios regulares con las Oficinas de Enlace Únicas (SLO), grupos de trabajo sobre pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) activos desde inicios de año y consultas puntuales cuando se han confirmado dificultades técnicas temporales.

La puerta abierta a terceros países

El capítulo que más interesa a los países proveedores es el de la cooperación externa. Durante este primer año, la DG Mare priorizó dos frentes: la interoperabilidad con los terceros países que ya cuentan con sistemas informáticos comparables a CATCH y el uso directo de la plataforma por parte de quienes no los tienen. El balance hasta ahora: seis países no comunitarios ya operan de forma interoperable y trece tienen acceso directo a CATCH. Los diálogos con otros Estados continúan y, según Vitcheva, “la lista de países interesados en su uso directo va en aumento”.

Para acompañar esa expansión, la DG Mare prevé un seminario a finales de noviembre orientado a desarrollar capacidades en los países de América Central y del Sur, al que seguirán otros encuentros en 2027.

Sobre la petición del MAC de avanzar hacia una interoperabilidad total entre sistemas, incluida la ventanilla única de la UE para aduanas, la Comisión trabaja en la conexión entre CATCH y CERTEX, con un plazo de cierre fijado antes del 10 de enero de 2028.

El importador, primer eslabón del control

La carta también traslada responsabilidades hacia el propio mercado europeo. Vitcheva subraya que operadores y organizaciones no gubernamentales de la UE están “en una posición privilegiada” para promover CATCH a escala global, y advierte que los importadores son el primer eslabón de la cadena de control: les corresponde no aceptar documentación de proveedores extranjeros que no cumpla los requisitos, pues hacerlo puede provocar retrasos e incluso el rechazo de las partidas, con los costos que ello supone.

En el plano operativo, la directora general descarta que haga falta crear una función para delegar tareas en representantes autorizados, como planteó el MAC: según explica, esa opción ya existe y está en uso, pues los operadores pueden validar a varios usuarios por entidad y designar a un transitario que actúe en nombre del importador. Respecto a la petición de que las futuras actualizaciones incluyan pruebas operativas estructuradas, con plazos definidos y participación de operadores representativos, Vitcheva señala que los desarrollos de CATCH se debaten de forma sistemática con los Estados miembros e invita a las empresas a canalizar sus comentarios a través de sus autoridades nacionales.

Para los países exportadores de productos pesqueros a la Unión Europea, entre ellos Ecuador y su industria procesadora de atún, la respuesta de la DG Mare deja dos mensajes claros. El primero es que Bruselas no contempla flexibilizar el sistema, sino consolidarlo y extender su uso. El segundo es que la presión sobre la calidad documental se trasladará cada vez más al importador europeo, que tiene incentivos directos para rechazar certificados incompletos antes que asumir el costo de una partida retenida.

En ese contexto, el seminario anunciado para América Central y del Sur se presenta como una oportunidad para que autoridades y exportadores de la región conozcan de primera mano los criterios técnicos con los que opera CATCH y anticipen ajustes en sus propios procesos de certificación de capturas.