Argentina ha reforzado su ofensiva contra la pesca ilegal en su Zona Económica Exclusiva con la imposición de nuevas sanciones a buques extranjeros. Tres embarcaciones vinculadas a intereses empresariales chinos concentran multas que superan los 4.533 millones de pesos argentinos.
El último expediente corresponde al Hai Xiang 2, denominado también Hai Xing 2 en anteriores comunicaciones oficiales argentinas. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca confirmó el pasado 7 de agosto una sanción de 1.833 millones de pesos, equivalente a un millón de Unidades de Pesca (UP), contra la empresa propietaria del buque, que en el momento de los hechos navegaba bajo bandera de Vanuatu. El Gobierno argentino lo identifica como el cuarto pesquero extranjero sancionado durante 2026.
La embarcación ya había sido localizada meses antes por la Prefectura Naval Argentina. En una comunicación del 30 de marzo, las autoridades indicaron que el entonces denominado Hai Xing 2 había sido detectado dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA) con patrones de navegación considerados propios de una operación pesquera y una velocidad media próxima a los 4,3 nudos. La permanencia en el área y las características de su derrota fueron utilizadas como indicios de una posible actividad extractiva no autorizada.
El primer caso relevante de esta serie fue el Bao Feng, detectado el 10 de enero. El buque permaneció aproximadamente una hora y media dentro de la ZEE argentina navegando a menos de cuatro nudos, circunstancia que, según las autoridades, resultaba compatible con labores de arrastre. El procedimiento terminó con una multa de aproximadamente 1.260 millones de pesos, además de los gastos operativos ocasionados por la vigilancia. Argentina destacó especialmente que logró cobrar la sanción sin necesidad de apresar físicamente al pesquero.
Posteriormente se abrió también expediente contra el Bao Win, cuyos movimientos fueron descritos por Prefectura como desplazamientos a baja velocidad y cambios de rumbo reiterados compatibles con prácticas pesqueras. Las sanciones comunicadas posteriormente para el Bao Feng y el Bao Win superaron conjuntamente los 2.700 millones de pesos, equivalentes en el momento de hacerse públicas a alrededor de 1,82 millones de dólares, con una penalización de un millón de Unidades de Pesca para cada caso.
Al incorporar la multa de 1.833 millones correspondiente al Hai Xiang 2, las penalizaciones conocidas contra estas tres embarcaciones superan así los 4.533 millones de pesos argentinos, una cifra que se sitúa en torno a los tres millones de dólares tomando como referencia las equivalencias comunicadas para los distintos expedientes. Aunque habitualmente son identificados como pesqueros chinos por sus vinculaciones empresariales, parte de estas unidades operaban bajo pabellón de Vanuatu, circunstancia relevante en el seguimiento internacional de estas flotas.
Existe además un cuarto expediente durante 2026. Se trata del Coimbra, un arrastrero de bandera portuguesa que fue localizado el 17 de abril después de penetrar aproximadamente 700 metros dentro de aguas argentinas. Las autoridades confirmaron el procedimiento sancionador, aunque hasta ahora no se ha divulgado públicamente la cuantía económica de la penalización. Por ello, más que un cuarto buque pendiente de sanción, se trata de un expediente cuyo importe todavía no ha sido comunicado.
La nueva estrategia argentina se apoya especialmente en la Disposición 20/2026 de la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, que ha reforzado el valor probatorio de la vigilancia electrónica. Entre los elementos utilizados figuran la velocidad, trayectoria, permanencia dentro de la ZEE y maniobras del barco. Las autoridades consideran especialmente indicativos los desplazamientos inferiores a seis nudos acompañados de patrones compatibles con operaciones pesqueras.
Este sistema supone un cambio relevante en el control del límite de las 200 millas, porque permite iniciar expedientes y aplicar sanciones sin que sea imprescindible interceptar al pesquero mientras se encuentra dentro de aguas jurisdiccionales. Los registros AIS, la vigilancia satelital y el Sistema Guardacostas de la Prefectura Naval Argentina permiten reconstruir las derrotas y aportar evidencias digitales a los procedimientos administrativos.
La estrategia argentina ha adquirido además dimensión internacional. La experiencia de Prefectura en la utilización de pruebas obtenidas mediante vigilancia remota fue incorporada este año por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) a su manual sobre conciencia del dominio marítimo y evidencias digitales. Argentina pretende que este modelo permita aumentar la capacidad de respuesta frente a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) en un Atlántico Sudoccidental sometido a una intensa presencia de flotas internacionales en las proximidades de la milla 200.
Foto: https://www.argentina.gob.ar/


