Con motivo del Día Mundial de los Océanos, celebrado el 8 de junio, la Organización Marítima Internacional (OMI) hizo un llamado formal a sus 176 Estados Miembros y al conjunto del sector marítimo global para que “intensifiquen” la adopción de medidas orientadas a proteger el medio marino.
“En la OMI nos tomamos muy en serio nuestra responsabilidad de proteger los océanos. Con el transporte marítimo como uno de los principales usuarios del espacio oceánico, nos centramos en mejorar nuestro marco regulatorio para reducir la contaminación y hacer frente a nuevos retos, como el ruido submarino radiado y las especies acuáticas invasivas”, Arsenio Domínguez, Secretario General de la OMI.
Domínguez realizó estas declaraciones en un vídeo publicado por el organismo, en el que también hizo referencia al lema del Día Marítimo Mundial de la OMI para el periodo 2026-2027: “De las políticas a la práctica: impulsando la excelencia marítima”. “Más allá de establecer las normas, debemos poner en práctica las políticas”, añadió.
La OMI recordó que, a lo largo de las últimas décadas, ha edificado un “sólido conjunto” de instrumentos internacionales destinados a prevenir la contaminación, proteger la biodiversidad marina y promover un transporte marítimo “más seguro y sostenible”. Entre los pilares de ese entramado legal figuran el Convenio MARPOL (prevención de la contaminación por buques), el Convenio sobre gestión del agua de lastre y el Convenio sobre sistemas antiincrustantes, este último orientado a frenar la propagación de especies acuáticas invasivas.
A estos se suman el Convenio de Hong Kong sobre reciclaje de buques y el Convenio y Protocolo de Londres sobre el vertimiento de desechos en el mar, que completan el esquema multilateral de protección del entorno oceánico.
En la lucha contra la basura plástica marina, la OMI promovió la adopción de la Estrategia de 2021 y su Plan de Acción, hoja de ruta que marca los compromisos del sector para reducir residuos plásticos en los océanos.
En materia de contaminación acústica, el organismo extendió hasta 2028 la fase experimental de sus Directrices revisadas para reducir el ruido submarino radiado originado por el tráfico marítimo, con el objetivo de mitigar sus efectos adversos sobre la fauna marina. Paralelamente, anunció la encomienda de un estudio que sirva de base científica para futuras medidas regulatorias en este ámbito.
El llamado de la OMI llega en un momento en que la presión sobre los ecosistemas marinos se agudiza por el crecimiento del comercio global vía marítima. La apelación a convertir acuerdos en acciones concretas refleja la creciente preocupación de los organismos multilaterales ante la brecha entre el compromiso normativo y su aplicación efectiva en los puertos y flotas del mundo.


