La industria procesadora de atún del Ecuador, representada por CEIPA, ha consolidado históricamente su compromiso con los estándares de trazabilidad, inocuidad, eficiencia operativa y sostenibilidad ambiental.

Estos principios, que han posicionado al atún ecuatoriano en los mercados mundiales más exigentes, convergen plenamente con los objetivos del Protocolo de Montreal y su Enmienda de Kigali: la eliminación progresiva de sustancias refrigerantes con alto Potencial de Calentamiento Global (PCG). El sector atunero es intensivo en el uso de refrigeración industrial y cadena de frío, elementos fundamentales para garantizar la calidad, seguridad alimentaria y continuidad operativa.

La transición hacia refrigerantes de bajo PCG, sistemas de alta eficiencia energética y tecnologías naturales —como CO₂, amoníaco o propano— no solo reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que genera co-beneficios directos: ahorro energético, mayor resiliencia frente a crisis energéticas y reducción de costos operativos a mediano y largo plazo.

En este marco, iniciativas como la Mitigation Action Facility (MAF) abren una ventana estratégica para el sector, al facilitar mecanismos de financiamiento climático, asistencia técnica especializada y esquemas de reconversión tecnológica alineados con las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) del Ecuador.

La modernización de plantas procesadoras, el fortalecimiento de capacidades técnicas locales y la creación de instrumentos financieros sostenibles permiten transformar las obligaciones ambientales en motores de innovación y competitividad.

La transición hacia una industria más eficiente, descarbonizada y resiliente representa, simultáneamente, un compromiso con el ambiente, con los mercados internacionales y con el desarrollo económico y social del país.

La industria procesadora de atún agremiada en CEIPA está preparada para asumir este desafío y convertirlo en una oportunidad de crecimiento sostenible de largo alcance.