La demanda global de productos de atún, especialmente de lomos cocidos y presentaciones procesadas, mantuvo una tendencia positiva durante 2025, en un contexto marcado por cambios en los patrones de consumo, ajustes arancelarios y una mayor preferencia por productos de mayor valor agregado, según el Análisis Trimestral del Atún publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

De acuerdo con el informe, durante el primer semestre de 2025 los principales mercados importadores —América del Norte, Europa y Asia— incrementaron sus compras de atún en conserva y productos procesados, alcanzando importaciones globales por 890 mil toneladas, valoradas en USD 4.780 millones, frente a las 756 mil toneladas registradas en el mismo período de 2024. Este crecimiento estuvo impulsado por una mayor estabilidad en los precios y una oferta sostenida de materia prima.

En contraste, el comercio de atún fresco registró una contracción del 11,6%, mientras que los filetes y lomos congelados —destinados tanto al canal retail como al sector HORECA— crecieron cerca del 17% en volumen, consolidándose como uno de los segmentos de mayor dinamismo del mercado internacional.

La FAO destaca que, ante menores capturas en algunas zonas oceánicas y restricciones temporales en el uso de dispositivos agregadores de peces (FADs), los grandes procesadores de Asia y Europa optaron por importar materia prima semiprocesada, especialmente lomos cocidos congelados. En este segmento, Ecuador se posicionó como el principal proveedor del mercado europeo, concentrando aproximadamente un tercio de las exportaciones totales de este producto hacia la Unión Europea, junto con otros países como China, Indonesia y Filipinas.

En los Estados Unidos, principal importador mundial de atún procesado, las compras de productos listos para el consumo alcanzaron en el primer semestre de 2025 su nivel más alto en tres años, con un crecimiento interanual del 17%, mientras que Europa registró un aumento del 19% en las importaciones de productos preparados y conservas de atún.

Según el organismo internacional, este comportamiento confirma una reconfiguración del comercio atunero mundial, con una mayor orientación hacia productos con valor agregado y cadenas de suministro más eficientes, aunque persisten desafíos asociados a la sostenibilidad de los recursos, la gestión pesquera y el impacto de nuevas medidas arancelarias en algunos mercados clave.

Fuente: FAO, Análisis Trimestral del Atún – Octubre 2025.