Roberto Alonso, secretario general de ANFACO-CECOPESCA, presentó un balance del sector conservero y transformador de productos del mar durante 2024, destacando una evolución estable en producción y empleo, aunque con desafíos significativos en el horizonte.

Según datos compartidos, el sector de conservas y semiconservas de pescado y marisco experimentó un ligero aumento del 0,7% en volumen respecto a 2023, alcanzando 308.306 toneladas valoradas en 1.898 millones de euros, lo que representa un incremento del 1% en términos de valor.

En cuanto al empleo, la industria ha logrado consolidar más de 26 mil puestos de trabajo en España, manteniendo la tendencia de los últimos años.

Sin embargo, el consumo interno presenta un panorama mixto. Mientras la categoría general de pesca retrocedió un 2,7% en volumen entre diciembre 2023 y noviembre 2024, las conservas de pescado y marisco crecieron un 3,61%, posicionándose como la segunda opción preferida en los hogares españoles después del pescado fresco.

En el ámbito internacional, las exportaciones totales de productos del mar disminuyeron ligeramente (1,82% en volumen), aunque las preparaciones y conservas mostraron un comportamiento positivo con aumentos del 3,72% en volumen y 8% en valor. La conserva de atún se consolidó como el principal producto de exportación, superando las 100.000 toneladas en 2024.

Alonso destacó la importancia de las ayudas previstas en el Perte Mar-Industria para la modernización del sector frente a la transición verde y digital, subrayando la necesidad de colaboración público-privada para reforzar la competitividad industrial.

De cara a 2025, el sector enfrenta incertidumbres relacionadas con el suministro de materias primas, políticas comerciales internacionales, escasez de mano de obra calificada y competencia de productos sustitutivos. Los principales desafíos serán garantizar el abastecimiento, mejorar la competitividad y estimular el consumo en todos los mercados.