La asociación francesa de productores de atún Orthongel solicitó al Consejo de la Unión Europea que rechace la propuesta de la Comisión Europea de renovar para 2027, en los mismos términos, los contingentes arancelarios autónomos (ATQ, por sus siglas en inglés) aplicados a los lomos de atún.
Este mecanismo permite el ingreso anual de 35.000 toneladas de lomos al mercado comunitario sin pagar aranceles. Para Orthongel, el principal beneficio recae en los países productores de Asia, que colocan grandes volúmenes de su producto en Europa gracias a esta ventana.
La decisión todavía no está cerrada. El Consejo de la UE conserva la facultad de revisar la renovación, y es sobre esa instancia donde el gremio francés concentra ahora su presión.
Un cupo que se agota en días
El argumento central de Orthongel es la velocidad con la que se consume el contingente. Según la asociación, las 35.000 toneladas se agotan de forma sistemática en los primeros días de enero, lo que da a los lomos asiáticos de bajo costo un acceso masivo e inmediato al mercado europeo.
Las cifras de Europêche, la asociación que agrupa al sector pesquero de la UE, apuntan en la misma dirección: cerca del 88% de los lomos importados en enero bajo el contingente desde los principales países proveedores, en el período 2024-2026, correspondió a China e Indonesia.
La asociación advierte que el ATQ no opera de manera aislada. A él se suman las exenciones arancelarias incluidas en los numerosos acuerdos de libre comercio que la UE ha firmado o negocia, aunque, en principio, los volúmenes pactados en esos tratados debían descontarse del contingente autónomo.
El acuerdo UE-Indonesia agrega un cupo libre de aranceles de 5.000 toneladas de lomos, mientras que el acuerdo con México, recientemente modernizado, contempla 6.000 toneladas adicionales por año durante tres años. Y la lista podría crecer.
Más allá del volumen, el gremio francés cuestiona las condiciones en que ingresa ese atún. A su juicio, las concesiones arancelarias favorecen la entrada de producto importado que no está sujeto a los mismos requisitos de sostenibilidad impuestos a la flota europea.
El resultado, según Orthongel, es una ventaja directa para las pesquerías de menor costo, en perjuicio de las empresas pesqueras de la Unión, y un mercado cada vez más abastecido con atún barato.
Las cuatro propuestas que respalda Orthongel
Con el proceso aún abierto en el Consejo, la asociación francesa anunció su apoyo a las propuestas planteadas por Europêche a nivel europeo:
- Eliminar el contingente de 35.000 toneladas para lomos de atún en el próximo reglamento sobre ATQ.
- Publicar sin demora el estudio independiente de sostenibilidad y los resultados de la consulta pública.
- Introducir criterios de sostenibilidad rigurosos a partir de 2027 para los productos que se beneficien de los contingentes.
- Evaluar el impacto acumulado de las concesiones comerciales de atún vigentes y futuras, en lugar de analizar cada acuerdo por separado.
Un debate que también se mira desde el Pacífico
La discusión sobre el ATQ define en qué condiciones compiten los lomos de distintos orígenes dentro del mercado europeo. Para Ecuador, que exporta atún procesado a la Unión Europea con acceso preferencial en el marco del Acuerdo Comercial Multipartes, el alcance que finalmente tenga el contingente, y la eventual incorporación de criterios de sostenibilidad para acceder a él, son variables relevantes para el posicionamiento de su industria en uno de sus mercados de destino.
La postura de Orthongel y Europêche coloca en la agenda del Consejo una pregunta de fondo: si las preferencias arancelarias deben seguir otorgándose solo por volumen o condicionarse a estándares ambientales y de trazabilidad comparables a los que se exigen dentro de la Unión.
Fuente: Baird Maritime


