El atún no es solo un producto de exportación: es una fuente de proteína de alto valor biológico, ácidos grasos omega-3, vitamina B12, D y selenio, esenciales para el desarrollo físico y cognitivo de niños.

La alimentación adecuada en la primera infancia determina el futuro de una persona. La ciencia es clara: sin los nutrientes correctos en los primeros mil días de vida, el daño puede ser irreversible. Hablar de nutrición es hablar de derechos y de la salud de todo un país. 

Una industria que alimenta al mundo tiene la responsabilidad de mirar también hacia quienes más lo necesitan.

En Ecuador, la desnutrición crónica infantil afecta al 19,3% de los niños menores de dos años, según la Segunda Ronda de la Encuesta Nacional sobre Desnutrición Infantil (ENDI, INEC, 2024). La cifra mejora el 20,1% registrado un año antes, pero la meta nacional es bajar el indicador a menos del 15% para 2030.

EL ATÚN COMO ALIADO NUTRICIONAL

El atún ecuatoriano, reconocido mundialmente por su calidad, es también un aliado accesible contra la malnutrición: una porción aporta proteína completa, hierro, yodo y omega-3 que fortalecen el sistema inmunológico y el desarrollo cerebral. Desde CEIPA reafirmamos nuestro compromiso con una industria que también nutre a las familias ecuatorianas.