El 37.º período de sesiones del Comité de Pesca de la FAO (COFI 37) inició este lunes en la sede de la organización en Roma y se extenderá hasta el 11 de septiembre, con la participación de delegaciones de más de un centenar de países. Ecuador, uno de los principales actores mundiales en la producción, procesamiento y exportación de atún y en la exportación de camarón, hizo escuchar su voz en la sesión inaugural a través de su embajador ante la FAO, quien centró buena parte de su intervención en los avances del país en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
La Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores Atuneros (CEIPA) sigue de cerca las deliberaciones del Comité mediante conexión telemática, en su calidad de gremio que agrupa a la industria procesadora atunera del país, uno de los sectores directamente concernidos por las decisiones que en este foro se adoptan sobre ordenación pesquera, trazabilidad y comercio internacional de productos del mar.
COMPROMISO ECUATORIANO CONTRA LA PESCA INDNR
En su declaración ante el pleno, la delegación ecuatoriana reafirmó el compromiso del país con la prevención y eliminación de la pesca INDNR, y detalló que en los últimos años Ecuador ha impulsado reformas para fortalecer su sistema de gobernanza pesquera. Entre los avances mencionados figuran la consolidación de mecanismos de monitoreo, control, vigilancia y trazabilidad, así como una mayor coordinación interinstitucional y el cumplimiento de estándares internacionales.
El país anunció además que continuará trabajando junto con la FAO, las organizaciones regionales de ordenación pesquera y sus socios internacionales para consolidar estos avances, intercambiar buenas prácticas y fortalecer la cooperación en beneficio de la sostenibilidad de los océanos y la seguridad alimentaria.
UN SECTOR QUE RESPALDA EL DISCURSO CON RESULTADOS
La intervención ecuatoriana enmarcó estos avances en materia de control dentro de una transformación más amplia del sector pesquero y acuícola nacional. La delegación destacó que el liderazgo del país en camarón y atún no responde únicamente a condiciones naturales favorables, sino a décadas de inversión, innovación y modernización, con una participación decisiva del sector privado articulada con las políticas públicas.
En el segmento atunero en particular, se subrayó la inversión sostenida en infraestructura de procesamiento, generación de valor agregado, eficiencia productiva, certificación, trazabilidad y aprovechamiento de subproductos como pilares que han fortalecido la competitividad y sostenibilidad de toda la cadena. Ecuador reportó también avances concretos en la modernización del Sistema Integrado de Acuacultura y Pesca (SIAP) y en la implementación del estándar de transparencia FiTI, herramientas que respaldan de manera directa el discurso de control y trazabilidad presentado ante el Comité.
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EL COFI EN CIFRAS • 37.º período de sesiones, 7 al 11 de septiembre de 2026, sede de la FAO en Roma • Formato híbrido, con delegaciones presenciales y participación telemática de observadores y organizaciones • Principal foro intergubernamental mundial para el debate sobre pesca y acuicultura, creado en 1965 • La sesión analiza el informe SOFIA 2026, que registró por primera vez más de 100 millones de toneladas de animales acuáticos producidos por la acuicultura mundial |
SEGUIMIENTO DE CEIPA A LAS DELIBERACIONES
Para CEIPA, el seguimiento del COFI 37 resulta relevante porque las orientaciones que allí se debaten —en materia de ordenación pesquera, gobernanza, trazabilidad y lucha contra la pesca ilegal— inciden directamente sobre las condiciones de acceso a mercado y las exigencias regulatorias que enfrenta el sector atunero ecuatoriano en sus principales destinos de exportación.
El posicionamiento presentado por Ecuador ante el Comité coincide con los ejes que la propia industria procesadora atunera ha priorizado en los últimos años: fortalecer los sistemas de control y monitoreo, avanzar en trazabilidad a lo largo de toda la cadena y sostener la legalidad de las capturas como condición para preservar la confianza de los socios comerciales internacionales.


