Las últimas evaluaciones científicas confirman que las tres principales especies de túnidos comerciales del Pacífico Oriental —patudo, rabil y listado— mantienen poblaciones saludables. Ese diagnóstico es el punto de partida con el que la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) llegará a finales de agosto a su reunión anual, un encuentro que la International Seafood Sustainability Foundation (ISSF) describe como una oportunidad concreta para consolidar la gestión sostenible de la pesquería.
La organización, que reúne a la industria atunera internacional en torno a criterios de sostenibilidad, hizo públicas sus recomendaciones de cara al encuentro, en el que los países miembros de la CIAT discutirán nuevas medidas para administrar las principales pesquerías del océano Pacífico Oriental. Para la ISSF, la base científica acumulada en los últimos años —evaluaciones de estrategia de gestión, normas para el monitoreo electrónico a bordo, avances hacia dispositivos agregadores de peces (FAD) biodegradables y un sistema de cumplimiento más robusto— deja a la Comisión en condiciones de dar pasos concretos.
Un procedimiento de gestión automatizado para el patudo
Entre los puntos que la ISSF considera prioritarios está la aprobación de un procedimiento de gestión para el patudo, elaborado con base en las recomendaciones del Comité Científico de la CIAT. La propuesta busca que las reglas de control de capturas se ajusten de forma automática a la evolución de las poblaciones, de manera que las decisiones dependan menos de negociaciones puntuales entre países y más de parámetros científicos predefinidos. Según la organización, ese cambio reduciría la incertidumbre en la gestión y daría mayores garantías de conservación a largo plazo.
La ISSF plantea además mantener el sistema de límites individuales por buque y reforzar el Programa Integrado de Muestreo en Puerto, dos mecanismos que la organización identifica como determinantes para la calidad de la información con la que trabaja el Comité Científico.
Más observadores y datos en tiempo real, la otra gran deuda pendiente
La CIAT ya aprobó estándares provisionales para el seguimiento electrónico tanto en la flota cerquera como en la palangrera, pero la cobertura de observadores continúa siendo insuficiente, en particular en los palangreros y en los cerqueros de menor tamaño. La ISSF propone ampliar progresivamente esa cobertura combinando observadores humanos y sistemas electrónicos, además de avanzar hacia cuadernos de pesca electrónicos armonizados que agilicen y homogenicen la información sobre la actividad pesquera.
A ese esfuerzo se suma la exigencia de fortalecer el sistema de evaluación del cumplimiento normativo. La ISSF plantea que la Comisión defina criterios más transparentes para identificar incumplimientos y establecer las medidas correctoras correspondientes, de forma que las reglas de conservación se apliquen de manera uniforme entre todos los países miembros.
FAD biodegradables y protección de especies sensibles
La transición hacia dispositivos de concentración de peces (FAD) completamente biodegradables, ya iniciada por la Comisión, es otro de los asuntos que la ISSF quiere ver avanzar en la reunión de agosto. La organización pide reforzar la comunicación de los eventos de desactivación de estos dispositivos, crear un registro armonizado de FAD, mejorar los sistemas de identificación y propiedad, y ampliar el uso de los datos de las boyas ecosonda tanto para afinar las evaluaciones científicas como para reducir el impacto de los dispositivos perdidos o abandonados en el mar.
La ISSF también pide actualizar las medidas de protección para las especies que interactúan con la pesca atunera. Entre sus solicitudes figura que los tiburones desembarquen con las aletas adheridas de forma natural al cuerpo y que se incorporen las últimas recomendaciones científicas sobre manipulación y liberación de ejemplares, así como una revisión de las medidas para minimizar las capturas incidentales de aves marinas y tortugas.
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LA REUNIÓN EN CIFRAS Y CLAVES • Tres especies bajo la lupa: patudo (bigeye), rabil (yellowfin) y listado (skipjack), con evaluaciones recientes que confirman su estado saludable. • Eje central: aprobación de un procedimiento de gestión (harvest strategy) para el patudo, basado en las MSE del Comité Científico. • Vigilancia: cobertura de observadores aún insuficiente en palangreros y cerqueros pequeños, pese a los estándares ya aprobados para el monitoreo electrónico. • FAD biodegradables: en transición, con demandas de trazabilidad, registro armonizado y mejor identificación de propiedad. |
En conjunto, las recomendaciones de la ISSF apuntan a un mismo objetivo: que la CIAT complete la transición hacia un modelo de gestión sustentado enteramente en la evidencia científica, con mayor transparencia sobre el cumplimiento de sus propias normas. Para la industria atunera de la región, entre ella el sector ecuatoriano, el resultado de la reunión de agosto será determinante para las condiciones bajo las cuales operarán las flotas en el Pacífico Oriental frente a un escenario marcado por el cambio climático y una presión pesquera creciente.


