La industria procesadora de atún del Ecuador se ha consolidado como uno de los principales motores económicos del país gracias al trabajo articulado de empresas que comparten una visión de sostenibilidad, innovación y desarrollo responsable. Dentro de esa cadena de valor estratégica, La Fabril se posiciona como un aliado clave para el fortalecimiento y competitividad del sector procesador atunero ecuatoriano.

Fundada en 1968 por Carlos González Artigas Díaz como una desmontadora de algodón, La Fabril evolucionó hacia la industrialización de aceites y grasas, consolidándose a lo largo de las décadas como una de las compañías más importantes del Ecuador en soluciones industriales, consumo masivo y desarrollo agroindustrial.

Entre 2000 y 2001 dio un salto estratégico clave al adquirir la operación de aceites y grasas de Unilever en Ecuador, lo que fortaleció su presencia en el mercado de consumo masivo. Hoy cuenta con más de 2800 colaboradores directos y alrededor de 5000 personas dentro de su grupo empresarial.

Manta y el atún: una relación de largo plazo

La instalación de La Fabril en Manta no fue casual: la fuerte presencia de la industria procesadora atunera en la ciudad representó una oportunidad natural de integración con su cadena de valor. Desde allí, la compañía ha aportado de manera significativa al fortalecimiento del sector, proveyendo uno de sus insumos más esenciales.

“Para nosotros es sumamente importante formar parte de la industria procesadora del atún, porque es un sector que aporta enormemente a la ciudad y a la economía de nuestra provincia. No solo genera empleo, sino también inversión, tecnología e innovación. Además, proyecta la imagen de Manta y del Ecuador hacia el mundo”, comentó Francisco Salinas, Director Comercial B2B de La Fabril.

La vinculación entre ambas industrias es concreta y cotidiana: “en la mayoría de las latas de atún que se producen en Ecuador, el aceite que las acompaña proviene de La Fabril”. Esta realidad convierte a la empresa en un proveedor estratégico del sector y en un actor comprometido con el crecimiento de las exportaciones ecuatorianas con valor agregado.

Éxito empresarial con propósito: el vínculo con CEIPA

La participación de La Fabril en CEIPA no responde únicamente a una lógica comercial, sino a una alineación profunda de valores y visión estratégica. La empresa comparte con la organización y sus miembros un compromiso claro con la sostenibilidad, la trazabilidad y las buenas prácticas industriales.

“Creemos firmemente que el éxito empresarial debe ir de la mano con el bienestar de la comunidad y la protección ambiental. Por eso medimos nuestra rentabilidad no solo en términos financieros, sino también por el impacto positivo que generamos. Entendemos que tenemos un compromiso con el país y que debemos trabajar junto a organizaciones que compartan nuestra visión. Esa es una de las razones por las cuales formamos parte de CEIPA”, agregó Francisco Salinas.

Esta filosofía se traduce en acciones concretas. La Fabril mantiene la reserva forestal Ninacuro, en Esmeraldas, con más de 5.500 hectáreas destinadas a la conservación de flora y fauna. Desarrolla proyectos comunitarios de salud, educación y capacitación junto a las poblaciones cercanas a sus operaciones. Además, avanza en proyectos de generación de energía solar con capacidad para superar su propia demanda energética, y ha realizado inversiones importantes en tratamiento y reutilización de agua tanto en su planta de Manta como en sus extractoras palmicultoras.

Estándares internacionales y proyección global

La Fabril llega actualmente a 23 países con productos tanto industriales como de consumo masivo. Su internacionalización comenzó hace aproximadamente 30 años y hoy se refleja en operaciones comerciales sólidas que posicionan a la empresa en los mercados más exigentes del mundo. La compañía mantiene todos los estándares internacionales requeridos para abastecer a la industria procesadora atunera, lo que la convierte en un socio confiable y de largo aliento.

Más allá de los aceites y grasas, La Fabril ha diversificado su portafolio hacia higiene y cuidado personal, detergentes, jabonería, desinfección y, desde 2018, productos absorbentes. Esta diversificación consolida su posición como grupo industrial multicanal, capaz de innovar y adaptarse a las exigencias del mercado sin perder el vínculo con su esencia agroindustrial.