l mercado de la Unión Europea continúa siendo uno de los destinos más estratégicos para el comercio mundial de productos pesqueros. Recientemente, dos países han dado pasos relevantes para fortalecer o ampliar su acceso al bloque europeo: Islas Marshall y Cabo Verde.
Islas Marshall: todo depende de una auditoría
En Majuro, la capital de las Islas Marshall, el sector pesquero aguarda con atención los resultados de una auditoría que la Comisión Europea realizó recientemente al país. Los inspectores europeos fueron a evaluar si el archipiélago del Pacífico cumple con los estándares del bloque en tres frentes que Bruselas considera innegociables: control sanitario, trazabilidad del producto y lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada INDNR.
Si la evaluación es favorable, las Islas Marshall podrían exportar atún y otros productos pesqueros directamente al mercado europeo. Para una economía pequeña y profundamente dependiente del océano, ese acceso no es un detalle: es una palanca de desarrollo. El resultado aún no se ha publicado.
Cabo Verde: la prórroga que evita un problema mayor
Al otro lado del mundo, en el archipiélago frente a las costas de África Occidental, Cabo Verde recibió mejores noticias. La Unión Europea le extendió la derogación que le permite exportar atún procesado con aranceles preferenciales, aunque parte de la materia prima que utilizan sus plantas no provenga de barcos nacionales o de la región.
Sin esa excepción, las exportaciones caboverdianas enfrentarían barreras arancelarias que harían inviable gran parte de su industria. La prórroga, en la práctica, da al país más tiempo para ajustar su cadena de suministro sin perder competitividad en Europa.


