El mercado del atún en América enfrenta una dinámica compleja a inicios de 2026, con Ecuador experimentando presión bajista en sus precios debido a elevadas capturas de aleta amarilla en el Pacífico Oriental, mientras que el mercado asiático, liderado por Tailandia, continúa sosteniendo cotizaciones más altas por la escasez persistente de listado.
Ecuador y el Pacífico Oriental: abundancia que presiona precios
Las capturas abundantes de atún de aleta amarilla en el Pacífico Oriental están generando presión a la baja en los precios ecuatorianos y europeos. Esta situación se ve agravada por una demanda débil de atún de aleta amarilla en conserva a nivel mundial, amplificando el efecto bajista en las cotizaciones.
Un factor adicional que tradicionalmente ha afectado la competitividad del centro de procesamiento de Manta ha sido la elevada prima del listado ecuatoriano entregado al Sudeste Asiático. Sin embargo, analistas del sector reportan que recientemente la brecha de precios entre regiones ha comenzado a estrecharse, lo que podría conducir a un reequilibrio del mapa de procesamiento regional y mejorar la posición competitiva de Ecuador.
Tras el fin de la segunda veda estacional el 19 de enero, más buques regresaron a las zonas de operación en el Pacífico Oriental. Aunque las expectativas de mayores capturas presionaron inicialmente el sentimiento del mercado, los precios ex-buque se mantuvieron relativamente estables. No obstante, algunos observadores ya anticipan que los embarques de marzo podrían suavizarse: si las capturas continúan mejorando, los precios podrían caer alrededor de $50 por tonelada.
Tailandia: el epicentro de la formación de precios globales
Mientras tanto, en Bangkok, los precios del atún listado (bonito) continúan con una ligera tendencia alcista a comienzos de febrero de 2026, subiendo tanto frente a la semana anterior como en comparación mensual. Sin embargo, el mercado tailandés aún no ha alcanzado un consenso de “aceptación fluida” de los niveles más altos.
La variable clave que impulsa los precios en Tailandia sigue siendo la debilidad persistente del lado de la oferta. La actividad pesquera en los caladeros del Pacífico Occidental y Central continúa siendo lenta, limitando la disponibilidad de materia prima. Dado que la pesca seguía siendo “muy lenta” alrededor del 5 de febrero, los vendedores consideran que los niveles actuales ya son bajos.
Un mercado en búsqueda de equilibrio
Muchas empresas conserveras tailandesas siguen resistiéndose a incrementos más pronunciados, lo que ha retrasado las negociaciones de los embarques de febrero, con algunos contratos todavía estancados. El problema fundamental es que el mercado de productos de atún en conserva sigue deprimido, con ventas flojas en los segmentos minorista y de restauración y una escasa reposición de inventarios en los canales de distribución.
Las organizaciones sectoriales han publicado evaluaciones semanales del atún listado en Bangkok con una banda de aproximadamente ±$100 por tonelada, lo que indica que el mercado todavía está en proceso de descubrimiento de precios. Varios comerciantes señalan que los compradores de menor volumen suelen enfrentarse a precios más altos, mientras que otros participantes sostienen que el nivel real del mercado está más cerca del límite inferior del rango publicado.
Factores externos que pesan sobre las decisiones
El aumento de los riesgos geopolíticos y regionales ha llevado a algunos segmentos de la cadena de suministro de defensa y seguridad a adelantar pedidos desde finales de 2025, elevando la carga de producción en ciertas conserveras tailandesas. Sin embargo, esta demanda adicional no se ha traducido en un mayor poder de fijación de precios para los productos terminados.
La incertidumbre política en Estados Unidos también pesa sobre el mercado. Algunos participantes siguen de cerca una posible decisión del Tribunal Supremo sobre la constitucionalidad de los aranceles de la era Trump. Un fallo desfavorable a los aranceles podría, en teoría, reabrir partes del mercado de productos terminados y ofrecer cierto alivio a la débil demanda de atún.
La influencia de Bangkok en los mercados regionales
Los precios que se establecen en Bangkok tienen un efecto dominó sobre otros mercados productores, incluido Ecuador. Tailandia, como uno de los principales centros de procesamiento de atún del mundo, funciona como referencia para las negociaciones globales. Cuando los precios de la materia prima suben en Bangkok debido a la escasez, esto ejerce presión alcista indirecta sobre otras regiones, incluso aquellas con mejor disponibilidad de pesca.
Para Ecuador, esto significa que aunque las capturas locales sean abundantes, la cotización del listado en Bangkok establece un piso de referencia que limita hasta dónde pueden caer los precios regionales. Sin embargo, el reciente estrechamiento de la brecha de precios entre regiones podría modificar esta dinámica en los próximos meses.
Perspectivas
El actual panorama del mercado atunero refleja esencialmente el choque entre realidades regionales distintas: abundancia en el Pacífico Oriental versus escasez en el Pacífico Occidental. A corto plazo, la evolución de las capturas, la incertidumbre en torno a aranceles estadounidenses y las políticas comerciales seguirán dominando el sentimiento del mercado. En última instancia, lo que determinará si los precios pueden estabilizarse será si la demanda final de productos de atún en conserva logra absorber el aumento de los costes, tanto en América como en Asia.


