La cuenta regresiva ha comenzado para la industria pesquera y acuícola que exporta a Europa. El 10 de enero de 2026 marca el inicio de una nueva era en el control de productos del mar, cuando entre en vigor el mandato de trazabilidad digital establecido por el Reglamento (UE) 2023/2842.
Del papel a la pantalla
Aunque el seguimiento de productos pesqueros es obligatorio en la Unión Europea desde 2011, hasta ahora muchas empresas podían gestionar esta información en documentos físicos. Eso está por cambiar radicalmente. La modificación al Reglamento (CE) 1224/2009 establece que todos los datos de trazabilidad deben almacenarse y transmitirse exclusivamente en formato electrónico.
La Comisión Europea, ante la inquietud de exportadores y operadores del continente, emitió recientemente una carta aclaratoria. El mensaje fue directo: la información requerida sigue siendo la misma que exigen las regulaciones actuales, pero el método para compartirla debe ser digital.
¿Qué datos hay que registrar?
Cada operador que compre o revenda productos del mar dentro de territorio europeo deberá garantizar que la siguiente información esté disponible digitalmente y pueda ser entregada de inmediato a las autoridades:
Para cada lote de producto:
- Número de identificación único de la partida
- Código FAO de tres letras y nombre científico de la especie
- Peso neto en kilogramos o cantidad de ejemplares
- Fecha de captura o cosecha
- Zona geográfica de donde proviene
- Tipo de arte de pesca utilizado
Para rastrear el origen:
- Productos europeos: identificación del viaje o día de pesca
- Productos importados: número OMI del buque y certificado de captura
- Productos de acuicultura: nombre y registro de la unidad productiva (sin necesidad de certificado de captura)
Libertad tecnológica
Bruselas ha dejado claro que no impondrá un software específico. Las empresas pueden elegir la herramienta que mejor se ajuste a sus operaciones, desde soluciones simples como archivos PDF o Excel enviados por correo electrónico, hasta sistemas más complejos que utilizan estándares globales como GS1, GDST o tecnología de códigos de barras. Lo importante no es la plataforma, sino que la información esté digitalizada y sea accesible de forma inmediata.
El desafío para exportadores
Para los proveedores internacionales que abastecen el mercado europeo, el mensaje es inequívoco: modernizarse o quedarse fuera. Toda la cadena —desde quien captura el pescado hasta quien lo vende al consumidor final— debe estar preparada para operar digitalmente.
Las empresas que aún dependen de documentos en papel tienen menos de un mes para adaptar sus sistemas y garantizar su permanencia en uno de los mercados más importantes del mundo para productos del mar.
La medida, que afecta a todos los productos clasificados en el Capítulo 3 del Sistema Armonizado, busca cerrar las brechas en la cadena de suministro y fortalecer la transparencia en un sector donde el origen y la legalidad de los productos son cada vez más vigilados por consumidores y reguladores.


